21 de septiembre de 2017

McGregor, Blade Runner, Rogue One, Corea del Norte y Cataluña



Conor McGregor plantó mejor batalla ante Floyd Mayweather de la que había pensado, mejor o mucho mejor de la que han plantado boxeadores de buena reputación. De tú a tú en la primera mitad del combate hasta que McGregor se fue desgastando y quedándose sin fuerzas.

Saúl Álvarez vs. Gennady Golovkin ha estado igualado, con ambos púgiles jugando bien sus cartas y un Canelo sobreponiéndose al cansancio en unos rounds finales donde GGG tomó el mando y pareció cerca de obtener una victoria por TKO. Resultado nulo que merece revancha.

El que dice que se retira es otro fenómeno, Andre Ward, el castigador de Sergey Kovalev. También habrá revancha entre David HayeTony Bellew.

Pasamos al cine. Queda muy poco para el 6 de octubre y el estreno de Blade Runner 2049. Una espera con excitación, con el natural deseo de que lo que nos ofrezca Denis Villeneuve esté a la altura del hito cinematográfico de Ridley Scott. La filmografía de Villeneuve y los trailers me hacen razonablemente optimista. Todo pinta bastante bien. Recomiendo especialmente el corto Nowhere to Run, de Luke Scott, con el replicante Gentle Sapper (Dave Bautista) entrando en acción, desatando su poder.

Algo que espero de Blade Runner 2049 es que sea un éxito guardando la continuidad escénica con su predecesora, que esta nueva historia se vea y se sienta como salida del mundo de la de 1982, un aspecto en el que he hallado triunfadora a Rogue One (2016), con unos planos, una cinematografía, que te devuelven a 1977 y Star Wars. Para demostrarlo y al contrario de lo que ocurrió con las precuelas, en Rogue One tenemos secuencias que deben contarse como las mejores de un personaje tan emblemático como Darth Vader y de un artefacto tan temido como la Death Star. Simplemente con menos papel para Diego Luna y más para Mads Mikkelsen, Rogue One podría haber entrado en la liga de las tres clásicas.

Películas recientes que he visto y debo destacar son Dunkirk (2017), hipnotizante relato bélico de Christopher Nolan; y Wonder Woman (2017), con una protagonista carismática y una batalla final con un villano, Ares, misterioso e interesante, sin estúpidas masillas. También me han gustado dos films con personalidad propia: Elle (2016), de Paul Verhoeven; y The Accountant (2016), una violenta sorpresa con Ben Affleck. A considerar la aplaudida Logan (2017), que he encontrado buena, sin entusiasmarme, seguramente porque siempre me ha disgustado ver a los superhéroes mermados.

Salto a la política, a mi voluntad de que Donald Trump gestione astutamente la cuestión de Corea del Norte y no sea necesario destruir el país con un ataque nuclear. Me inclino a pensar que si estalla la guerra, America no invadirá Corea del Norte y se limitará a destruir sus centros de mando y bases militares exprimiendo su superioridad aérea. Trump no será el primero en emplear las armas nucleares. Solamente las utilizará si Kim Jong-un lo hace antes, previsiblemente contra Corea del Sur. Con medios convencionales parece difícil prevenir la destrucción mediante fuego de artillería de Seúl. A ver qué pasa.

Concluyo con Cataluña. Me declaro contrario a la secesión y la instauración de una suerte de catalanofato donde los comunistas, los tributos y las regulaciones campen a sus anchas. Si tuvieran en mente proclamar otro principado de Mónaco, sin apenas impuestos, me lo pensaría, pero el catalanofao con la CUP, Colau y compañía no. ¡Ni hablar! Ante eso hay que alzarse en armas. ¡Represión!

6 de agosto de 2017

A Gatlin no lo jubila ni Bolt

Había señales de debilidad y, pese a sus contadas apariciones esta temporada, su discreto rendimiento, sus declaraciones sobre desgaste físico y falta de motivación, y la observación de las series de clasificación, Usain Bolt seguía siendo mi favorito para la final de 100 metros de ayer. Favorito en una carrera que preveía ajustada y con Christian Coleman como principal amenaza. Con Justin Gatlin contaba para el bronce en lucha con Yohan Blake.

La carrera de Bolt ha sido la peor de su carrera en las grandes citas. Algo que he notado es que, con independencia de las marcas, su técnica de carrera se ha deteriorado, una circunstancia que no se apreció en Carl Lewis o Linford Christie en el ocaso de sus respectivas carreras. La técnica es algo que tiende a perfeccionarse y a compensar en lo posible la pérdida de facultades físicas. Bolt ha corrido más rígido, menos fluido y sin mantener la compostura, además de con unas muecas de esfuerzo que, como Michael Johnson ha señalado, no se le conocían (no en sus mejores carreras).

Quería que ganara Bolt, que se despidiera con un triunfo, pero de no ser él me alegro de que haya sido Gatlin, el veterano guerrero de mil batallas, odiado por cínicos e ignorantes, amado por los fans del atletismo. Gatlin ha sabido guardar la línea y presionar en unos metros finales que ha recorrido tan rápido o más que el gigante jamaicano. Con Gatlin nos hallamos ante uno de los mejores velocistas de la historia, quizá el segundo mejor corredor de 100 metros.

Sale disparado como un proyectil. El joven Coleman es una bomba saliendo de los tacos y acelerando, lo mejor que he visto en este ámbito junto al ausente Trayvon Bromell, con el que en teoría, en los próximos años, deberá disputar la hegemonía mundial de los 100 metros frente al atleta que, visto lo que ha habido, podría haber ganado estos mundiales de no haberse lesionado días antes: el canadiense Andre De Grasse. Claro que la experiencia me ha enseñado a no dar por acabado a casi nadie y no descartaría que Gatlin y Blake perduren y vuelvan a tomar medallas en los mundiales de 2019 y los juegos de 2020. Tyson Gay sí parece acabado y Asafa Powell ya sabemos que es incapaz de sacar lo mejor de sí mismo cuando más cuenta.

¡Enhorabuena a Gatlin por su victoria! Ha llovido desde que le vimos proclamarse campeón olímpico en Atenas 2004. Y tal como Gatlin hizo tras vencer, una reverencia a Bolt, lo mejor que hemos visto, lo mejor que ha habido. ¿Para qué extenderse más cuando seguiremos rindiéndole culto durante décadas?

Ahora a disfrutar de los 200, los 400 y el fenómeno Wayde van Niekerk.

Un saludo a otro campeón que ha anunciado su retirada: Wladimir Klitschko.

8 de junio de 2017

"Lost German Girl", 1945



No tenía defensas para ello. He aquí unas imágenes que, cuan virus, infectaron mi organismo del mismo modo que enfermaron a muchos aficionados a la historia en todo el mundo. Ahora queremos saber más.

Así, en foros de la Segunda Guerra Mundial y, concretamente, en Axis History Forum, usuarios cautivados por este drama, y por el atractivo de la protagonista, llevan casi 10 años investigando para lograr identificar a la mujer que aparece en el archivo recopilado por Steven Spielberg. La llaman lost german girl.

Es mayo de 1945: tropas alemanas se rinden a los americanos en Checoslovaquia. Una auxiliar de las SS, golpeada y quizá violada por civiles checos, es filmada en la carretera junto a Ejpovice por Oren W. Haglund, del United States Army Air Corps.

LGG se muestra caminando y posando para la cámara, con evidentes síntomas de la angustia de un momento en el que los americanos son la salvación frente a las represalias de los partisanos. Además del visible golpe en el ojo izquierdo, su mano izquierda está inflamada. Luego se la ve sentada junto a soldados mientras se presiona con algo el ojo.

Mathilde, Laura Bauer... Numerosas pistas se han seguido, numerosas candidatas ya muertas o nonagenarias se han propuesto, pero aún no se sabe con certeza quién era o es LGG. Una teoría que necesita confirmación es la que presentó —en Axis History Forum— su supuesto nieto, que aseveró que LGG aún vive y que, por su expreso deseo, para preservar su privacidad, no se revelará su identidad hasta que muera.

Antes de ayer fue el aniversario del desembarco en Normandía. Ojalá el Reino Unido no hubiera declarado la guerra a Alemania y desatado la Segunda Guerra Mundial. O al menos, ojalá hubiera firmado la paz tras la caída de Francia en 1940. Esto habría dejado manos libres al Führer para conquistar Rusia, o intentarlo, y establecer una administración próspera basada en el Raj británico en India.

Finalmente, la fotografía inferior, de 1942 ha dado mucho que hablar y tiene quienes la avalan como perteneciente a LGG, tres años antes de los acontecimientos que nos traen, con algo más de peso. En mi opinión, se parece pero no es la misma persona. El misterio de la soldado desconocida, de la chica alemana perdida, sigue siendo un caso abierto.



Alegado retrato de LGG

22 de abril de 2017

Anthony Joshua vs. Wladimir Klitschko

Ya solamente queda una semana para este combate por los títulos de campeón mundial de los pesos pesados de la WBA, la IBF e IBO, estando el de la WBC en posesión de Deontay Wilder. Aquí, como durante los tiempos de Mike Tyson en los que me aficioné al boxeo, me importa poco el lío de cinturones y asociaciones, y mucho los boxeadores en sí y quién y cómo gana.

Anthony Joshua y Wladimir Klitschko se verán las caras en el Wembley Stadium, el 29 de abril, en la que considero la pelea más ilusionante de la categoría desde... no lo sé, ¡desde hace mucho tiempo! Naturalmente conozco bien a los dos contrincantes, dos campeones olímpicos, el poder emergido que es el británico y a la leyenda que pugna por permanecer que es el ucraniano.

Dos hombres grandes, de estatura similar (sobre 198 cm), fuertes, musculosos. Mucho más joven el británico, 27 contra 41; más experimentado en batallas el ucraniano. Mi valoración sobre la pelea que se avecina es la siguiente:


  • Ambos han demostrado una pegada capaz de resolver un combate.
  • Klitschko ha mostrado ser vulnerable a los ataques a la cabeza y al agotamiento.
  • La capacidad de encaje de Joshua es una incógnita (lo que habla en su favor).
  • Velocidad y movilidad favorecen a Joshua.
  • La potencia favorece a Joshua.
  • La intimidación favorece a Joshua.
  • Klitschko querrá mantener la larga distancia; Joshua acortarla.
  • Joshua está en plena forma.
  • Klitschko da muestras de declive desde 2014.
  • El rendimiento de Klitschko contra Tyson Fury en 2015 fue decepcionante.
  • Klitschko aún tiene los recursos para frustrar a Joshua y forzar un desenlace favorable a los puntos.


Conclusión: pienso que Joshua luchará agresivamente, a la ofensiva, que penetrará el muro defensivo que con su jab construirá Klitschko y que lo derribará. Vencerá por KO. No me sorprenderá una victoria rápida de Joshua. Caso de no producirse, si el resultado se decide a los puntos, se incrementarán las posibilidades de que Klitschko haya tomado el control del combate, mantenido a Joshua a raya y recuperado el título mundial. Estoy un 60-40 a favor de Anthony Joshua. Es que lo veo muy poderoso.

Espero revancha solamente en el caso de que el combate, sea cual sea su resultado, resulte competitivo. De no ser así, es previsible que, en otro megacombate, el ganador se enfrente a The Bronze Bomber, el americano Wilder, con un final difícil de predecir.

Klitschko, Joshua, Wilder, Fury... Son gigantes. Una era de gigantes en la división. Como dice el Dr. Ichiro Serizawa (Ken Watanabe) en Godzilla (2014): "The arrogance of men is thinking nature is in our control and not the other way around. Let them fight."

4 de abril de 2017

Cassini's Grand Finale



La epopeya de Cassini–Huygens llega a su fin. El viaje de descubrimientos que se inició con el lanzamiento en octubre de 1997 se conduce ahora a un dramático y glorioso final en septiembre de 2017. Atrás quedan el aterrizaje de Huygens en Titán y el estudio de las lunas Encélado, con sus formidables géiseres; Iapetus, Dione, Rhea, Mimas, Tetis... ¡y tantas más, tantos mundos orbitando al gigante gaseoso de Saturno!

Para honrar las hazañas de Cassini–Huygens, la NASA ha publicado el vídeo Cassini's Grand Finale, una pequeña obra maestra de 3:40 minutos que glosa los resultados históricos de esta misión conjunta de la NASA y la ESA, alimentada por generadores eléctricos de plutonium-238. Los hallazgos científicos son como el dinero: nunca estás satisfecho, siempre deseas más. Insaciable es el hambre de conocimientos. ¡No os perdáis Cassini's Grand Finale!

20 de enero de 2017

Bienvenida a Donald Trump

Adiós a Barack Obama y bienvenida a Donald Trump, que toma posesión de la presidencia de los USA. Que siga siendo él mismo, que se guíe por su instinto y haga caso omiso a los expertos que le dijeron que, comportándose como lo hace, jamás ganaría las primarias republicanas o a la demócrata Hillary Clinton. Han quedado en ridículo. Pese a su edad y en contraste con Clinton, Trump exuda vigor. Su victoria ha sido una gozada. Preveo una era de iniciativas políticas excitantes. Estoy ilusionado.

¿Qué espero de Trump? Comienzo por el ámbito internacional:


  • Visitar España. Condenar el colectivismo atroz de Podemos.
  • Restablecer o establecer una relación de amistad con Rusia. Ucrania y Bielorrusia están en la esfera de influencia rusa. Lituania, Letonia y Estonia en la de la NATO.
  • Instar a Alemania y Japón a dotarse de una fuerza de disuasión nuclear. Mantener la alianza poniendo fin a la dependencia.
  • Moderación en las disputas en el mar del Sur de China y en Taiwán. 
  • Cancelación de la asistencia a terroristas islamistas en Siria. Rehabilitación de Bashar al-Assad y proposición de ataques aéreos conjuntos contra los insurgentes.
  • Empleo de armas de destrucción masiva contra el ISIL. Genocidio de terroristas.
  • Anular inmediatamente la adhesión al Protocolo de Kioto, el Acuerdo de París y cuantos tratados sobre el fraude climático se hayan firmado. Es una vergüenza. 


En el ámbito nacional:

  • Abstenerse de aplicar medidas de proteccionismo comercial. O que se mitiguen en lo posible.
  • Reducción del gasto público y los impuestos. Privatización de todo lo susceptible de privatizarse, en seguridad y defensa también.
  • Modernización de las fuerzas armadas: reducción del US Army y el US Marine Corps; más submarinos y menos portaaviones para la US Navy; B-21 Raider, Long-Range Stand-Off y Ground Based Strategic Deterrent para la fuerza nuclear de la USAF. 
  • Conquista de Marte. Exención de impuestos a empresas tecnológicas que como SpaceX trabajan para el envío de misiones tripuladas.
  • Derogación del Obamacare. La gente tiene que comer menos.
  • Supresión de regulaciones que persigan el derecho a la discriminación en las relaciones privadas.
  • Desincentivar la entrada masiva de mexicanos no con muros sino con inasistencia pública. Omitir la elección del socorro.
  • Firmeza frente al odio, la violencia y la criminalidad. Caso de estallar un conflicto racial, hemos de respaldar al presidente y hacer causa común con la América blanca que construyó la nación y tan harta está de la impunidad de la turba. Disturbios, saqueos y violaciones han de ser sofocados mediante el uso de la fuerza letal, a tiros.
  • Recomendar la disolución de la United States Anti-Doping Agency (USADA) y todas las agencias antidopaje. Tolerancia cero con los controles.


A Melania Trump la recibo con alegría y confío en que, con su belleza y estilo, dará brillo a los actos sociales. ¡Qué cambio respecto a Michelle Obama!

Trump es un hombre de negocios y será un buen gestor. Debe administrar América como si fuera una empresa, los Estados Unidos de América, "esa otra empresa que va mal" de la que hablaba Gordon Gekko en su discurso de 1987.

Make America Great Again!

—Artículo recomendado: Donald Trump's mother: From a Scottish island to New York's elite

27 de diciembre de 2016

Pesos pesados más rápidos en 100 metros lisos

David Haye y Linford Christie

A la espera del supercombate Anthony Joshua vs. Wladimir Klitschko, programado para el 29 de abril de 2017, cae a mis manos una curiosidad, un video de Superstars (ABC Sports, 1973) con Joe Frazier en una carrera de 100 yardas (91 metros) contra Elvin Hayes, de la NBA; Rod Laver, tenista ganador de 11 Grand Slam (cuatro veces Wimbledon); Jean-Claude Killy, triple campeón olímpico de esquí, y Peter Revson, piloto de Formula 1. Como se puede ver, el rendimiento de Frazier es lamentable y, en una prueba anterior de 50 metros libres de natación, he leido que tuvo que ser sacado de la piscina porque se ahogaba... Smokin' Joe!

¿Quien ganaría los 100 metros lisos en una carrera entre los mejores pesos pesados del presente? Esta disciplina deportiva, la boxística, suelo compararla con el lanzamiento de peso porque, salvando la obviedad de que todos los competidores han de ser extremadamente fuertes, puedes encontrarlos en varios tamaños y formas, desde tipos gigantes de más de dos metros a relativamente pequeños por debajo de 180 cm, pasando por los que están obesos y los que están musculados. Hay variedad. Así pues, de cara a los 100 metros, elijo de entre los que considero ocho mejores boxeadores a mi ranking de velocidad. Estimo que Deontay Wilder ganaría; que David Haye daría batalla; y que Joshua, bronce, sacaría una ventaja considerable al cuarto, Klitschko. De Tyson Fury, retirado temporalmente por problemas mentales de los que deseo se sobreponga, anticiparía un registro aún peor que el de Frazier en 1973.

  1. Deontay Wilder (en un tiempo aproximado de 12.10)
  2. David Haye
  3. Anthony Joshua
  4. Wladimir Klitschko
  5. Alexander Povetkin
  6. Dillian Whyte
  7. Luis Ortiz
  8. Tyson Fury
De los grandes campeones de finales del pasado siglo y principios del actual, Mike Tyson, Lennox Lewis, Evander Holyfield, Riddick Bowe y Vitali Klitschko, apostaría (siempre hablando de los 100 metros) por Holyfield; Bowe último.

28 de septiembre de 2016

El esplendor del Interplanetary Transport System, la génesis de una nación


SpaceX Interplanetary Transport System from SpaceX on Vimeo.

Puedo remontarme a los tiempos de George H. W. Bush para verme ensimismado, examinando su Space Exploration Initiative y conceptos de misiones tripuladas a Marte, quizá el desafío tecnológicamente factible más ilusionante que pueda imaginar. A lo largo de estos años, Robert Zubrin y otros proponentes de la exploración de Marte han presentado proyectos, arquitecturas, ideas para situar humanos en la superficie del planeta rojo, como histórico primer paso hacia su colonización. También se han simulado bases marcianas en zonas remotas de la Tierra. Sí, ha habido cantidad de investigaciones de las que se obtienen lecciones provechosas. No obstante, siempre he echado en falta concreción y materialización, algo que Elon Musk y SpaceX han dado ayer. Tenemos un plan para ir a Marte, y es tan grandioso que supera todo lo que hubiera podido esperar.

Entrando en los detalles generales y puesto que estaba advertido de la inminente presentación del Interplanetary Transport System, me río cuando pienso que el pasado fin de semana anticipaba un cohete Falcon Heavy y una nave Red Dragon, para una misión a Marte de dos o tres tripulantes. —Musk está simplificando —razonaba yo. No lo está. La capacidad de carga del cohete propulsor reutilizable, Mars Vehicle, empequeñece al mítico Saturn V y a los sueños del reverenciado Wernher von Braun. Estamos hablando de lanzar a entre 100 y 200 personas en una nave de 5 estrellas con sala de cine, de lectura y restaurante, no en una lata de sardinas como suele hacerse. Además, los motores Raptor la impulsarán a una velocidad que posibilitará alcanzar Marte en entre uno y tres meses, dependiendo de las variables de lanzamiento. Las especificaciones técnicas del Mars Vehicle están disponibles en el último borrador de la misión: Mars Presentation.

En Marte, la inmensa ITS empleará el dióxido de carbono de la atmósfera y el hielo del suelo para producir metano y oxígeno, combustible para el regreso a la Tierra. Este es el aspecto que menos me gusta. A Marte hay que ir para quedarse. No hay por qué rescatar otra vez a Matt Damon, si bien lo que Musk quiere de vuelta es la propia ITS para su reutilización, la llave de la viabilidad económica de su plan, no a los afortunados colonizadores, que serán libres para quedarse en el nuevo mundo, fundar una nación, o si se me permite la broma, regresar con deshonor. Musk estima el coste del billete a Marte entre $200.000 y $100.000. Un proceso de selección apasionante en el que una élite económica y —deseo— física sea entrenada para los retos de la que Musk llama Mars Colonial Fleet, rumbo a un planeta casi inexplorado, que tal vez fue azul en el remoto pasado, en el misterioso Noachian Period, y que probablemente volverá a serlo cuando se haya terraformado. Allí una nación. Allí un pueblo de gente guapa e inteligente. Genéticamente mejorados. Gente superior. Privilegiados felices sin el incordio del llanto de los desfavorecidos. Como dijo un homínido: "I have a dream."

Hay que celebrar cómo la iniciativa privada adelanta al sector público y a la estancada NASA. Cuanta más financiación privada, mejor. Más empresas en búsqueda de beneficio. Menos agencia estatales con agenda política. Obviamente aún es necesario que SpaceX y la NASA colaboren en la consecución de la conquista de Marte, pero es bueno que el papel de la NASA decrezca, que lo haga hasta que pueda declararse un glorioso anacronismo. Es hora de atraer inversores: Bill Gates, Amancio Ortega, Jeff Bezos, Warren BuffettMark Zuckerberg y todos esos triunfadores a los que los colectivistas siempre están injuriando porque, según parece, no les dan el dinero que supuestamente les deben. Los impuestos son un robo y los empresarios hacen bien en poner a buen recaudo su dinero lejos de los infiernos fiscales. El que no sé cómo se habrá tomado la presentación del ITS es Richard Branson... Su Virgin Galactic parece un chiste en comparación.

Es apropiado concluir citando a Arnold Schwarzenegger en Total Recall (1990): "Get your ass to Mars!"

14 de agosto de 2016

¡Que viene la final de los 100 metros!

Ha llegado el momento de la verdad. Las semifinales son a las 02:00 horas del lunes, 15 de agosto en España. La final, a las 03:25 horas. Entonces sabremos si el campeón sigue siendo el campeón.

Escasas referencias sobre el estado de forma de los atletas pueden tomarse desde el mes pasado hasta ahora. Ha habido pocas carreras. Podemos estudiar lo ocurrido ayer en la primera ronda, donde he visto sobresalir a cuatro nombres: Usain Bolt como un oxímoron, perezoso y sobrado; Justin Gatlin en su línea, fuerte en todas las fases de la carrera; Andre De Grasse extremadamente ligero, levitando; y Yohan Blake con fuerzas recobradas, aun sin la salida, aceleración y final del pasado. De Trayvon Bromell, poseedor de la mejor salida del presente, esperaba un poco más, pero no lo descarto para las medallas; de Jimmy Vicaut y Marvin Bracy esperaba muchísimo más y seguro que uno de los dos, o los dos, se quedan fuera de la final.

Hay tres semifinales. Pasar directamente por puestos, en la primera, se me antoja una batalla terrible entre Nickel Ashmeade, Ben Youssef Meïté, Xie Zhenye y los mencionados Vicaut y Bracy. El chino puede dar la sorpresa y entrar segundo. Ashmeade primero.

En la segunda semifinal estarán Bolt, De Grasse y Bromell, de modo que uno de los tres se quedará fuera por puestos, si bien aún podrá entrar si hace uno de los dos mejores tiempos de entre las tres semifinales. La lucha por el segundo puesto ha de estar entre estos jóvenes talentos, De Grasse y Bromell, que curiosamente, compartieron bronce en los Campeonatos Mundiales de Pekín 2015. A Kim Collins no lo he visto en condiciones de pasar.

En la tercera semifinal no anticipo sorpresas: pasarán por puestos Gatlin y Blake.

Son las exigentes semifinales las que nos darán una medida de la relación de fuerzas en la prueba reina del atletismo. Tras ellas me lanzaré a hacer un pronóstico sobre el resultado de la final. En London 2012 creo que acerté 7 de los 8 primeros clasificados... ¡Una predicción difícil de superar o igualar!

Mi corazón desea que gane Bolt y mi cabeza me dice que es probable que lo haga. Teóricamente, se retirará en 2017, y como hipótesis de trabajo, su entrenador, Glen Mills, ve posible alcanzar Tokio 2020. Por desear, desearía que Bolt cerrara su ciclo de leyenda aquí en Brasil, imponiéndose nuevamente en los 100 y 200 metros, sin importar lo que ocurra en los relevos 4 × 100. Al final sólo puede quedar uno. Debe ganar el mejor y saludaré el triunfo del primero que pase por la línea de meta. Si fuera Gatlin sería una proeza, con 34 años, tras haber sido oro olímpico en Atenas 2004 y bronce en London 2012, y por supuesto, tras la represión burocrática que le le tuvo apartado de la competición entre 2006 y 2010.

¡Ah! Hay un plato fuerte justo antes de la supercarrera! A las 03:00 tenemos la final de los 400 metros, sobre el papel una de las mejores de la historia, con tres fenómenos en condiciones de ganar el oro: Wayde van Niekerk, vigente campeón mundial; LaShawn Merritt, campeón olímpico y dos veces mundial; y Kirani James, vigente campeón olímpico y campeón mundial. Merritt ha dicho que atacará el record mundial de Michael Johnson; James ha sido el más fuerte en las semis y Van Niekerk es mi favorito y el que mejor marca personal tiene de los tres. ¡Nadie sabe lo que va a pasar! No olvidemos que Merritt también parte con opciones, casi con la piel del oso vendida, para ganar medalla en los 200 metros.

En los 100 femeninos de ayer me congratulo por la plata de mi preferida, Tori Bowie, la más femenina de todas.
Los fuertes han sido segregados por la propaganda quejumbrosa de los débiles